Mario Liberani capitulo 8 y 10


El imperio de Akkad
El imperio universal y su realización / Estructura y gestión del imperio
Sergon, rey de Akkad, es un hombre nuevo en el escenario político mesopotámico. En el proceso de construcción del imperio usa la acción militar con un factor crucial. Las virtudes político –militares ya no son la expresión de las disputas de los dioses de la ciudad, sino de la fuerza heroico del monarca. Este aspecto perturba los planteamientos ideológicos y religiosos sobre todo en las ciudades sumerias del sur, acostumbradas a otras tipos de realezas. 
Después de las campañas militares hay una segunda fase de organización del comercio a larga distancia. En el mar inferior, comienza el comercio en sus navíos hasta el puerto de Akkad. En dirección contraria, Sergon, tienen que detenerse en la cuidad de TUTTUL. Él sabía que su control abarca de Tuttul a la orilla del golfo Pérsico, mientras que su red comercial va desde el Mediterráneo y Anatolia hasta Magan (Omán).              
Sergon sale victorioso de un encuentro con Elam y Barak Hshi, pero estos siguen siendo independientes. Elam sigue rivalizada con el imperio de Akkad. Estos hechos muestran la ideología imperial y monolítica de Sergon. El proceso imperial llega a su plenitud con Naran-sim (nieto de Sergon) que incorpora elementos divinos a su tratamiento e iconografías oficiales, además de rey fuerte se proclama como un dios de la tierra. También debido a que sale victorioso en el conflicto con Ebla y Elam con los cuales realiza un tratado en el que lo reconocen como interlocutor político y jurídicamente valido.
En la gestión del imperio el núcleo de su dominio se ejerce de un modo compacto, pero no directo. E gobierno de las ciudades se deja a manos de los ensi locales, que dependían del rey de Akkad pero conservan cierta autonomía. También hay una penetración Acadia en la economía, con la compra de tierra para la corona, proceso de unificación real. Los prisioneros de guerra eran utilizados en el trabajo público gestionado por el rey. Además de las tierras que eran ganadas por las conquistas y de los templos que también dependían de la Corona. En el ámbito religioso Sergon nombro a su hija sacerdotisa de la divinidad de la ciudad del Sur (UR) y en el norte (Akkad) hizo lo mismo. Estos nombramientos cruzados persiguen la compenetración étnico-religiosa entre Norte y Sur. En las zonas periféricas, para lograr u imperio universal,  toma el control de las vías de comunicación para el comercio. Esto lo logran mediante la relación de dependencia de ensi locales, generando acuerdos fuertes y con la creación de bases Acadias en territorios indígenas.

EL POBLAMIENTO Y LA ADMINISTRACIÓN
La toma del poder de Akkad es un hecho político que tiene una tendencia, primero ambiental ya que el desplazamiento del centro político al norte está relacionado con la interconexión  hídrica de la llanura mesopotámica, que inevitablemente provoca una crisis en los tramos situados aguas abajo, que además están sujetos a anegamientos y salinización, también al aumento de la población y la explotación agrícola rio arriba. La segunda es de carácter etno-linguistico ya que los sumerios son un grupo lingüístico aislado. En cambio el elemento acadio en Mesopotamia central tiene tras de sí una enorme reserva de poblaciones semitas en la alta Mesopotamia, Siria y Palestina. A la conquista del Sur por Sergon le siguió un proceso de colonización. Dirigentes administrativos Acadios se instalaron en algunas ciudades del Sur, y unos grupos de campesinos y arrendatarios emigraron hacia tierras antes Umerias. La nueva figura central del rey Acadio queda reflejada en la producción artística y literaria de la época, con el uso de los monumentos icónicos y epigráficos como medio de difusión y celebración de los hechos del rey, lo cual es un medio de propaganda política.
Esta producción hecha por la sucesión de reyes Acadios, en la dinastía de Akkad, quedo grabada en la memoria colectiva y pasaron a ser, tanto Sergon como Naram-sin, personajes modélicos que personificaban la idea mesopotámica del rey. La idea de imperio universal le da forma política a la idea que habían formado los mesopotámicos de su posición central en el mundo.
Estas dos figuras claves del imperio son situadas de formas ambiguas. Por un lado a Sergon que representa el lado ascendente y elementos positivos, se lo presenta como un hombre nuevo, de orígenes no reales y que fue de la nada al control del universo del mundo. Por otro lado a Naram-sin la connotación negativa, se basa en unos rasgos de impiedad y arrogancia que lo llevan a la caída del imperio. Esta caracterización se debe a que el mismo tuvo la pretensión de divinizarse, lo cual no fue bien visto. La deformación de su imagen es grave ya que la crisis de la dinastía fue muy posterior e incluso Naram-sin pudo aumentar las conquistas de Sergon.
Después de Naram-sin, el imperio se mantiene en pie, pero empieza a reducir sus dimensiones. Luego llegara el verdadero fin provocado por los Guti. Los cuales eran un pueblo montañés de los montes Zagros, que aparecen con el estereotipo e barbaros, enemigos de los dioses. Estos aprovecharon la crisis de agotamiento y desorganización de los últimos reyes Acadios y tomaron el poder de la Mesopotamia. Su control fue menos civil que el Acadio, pero también menos opresivo y eficaz, tuvo menos explotación agrícola y menos incidencia en el culto y la administración. Las ciudades sureñas recuperaron autonomía y se prepararon para su surgimiento político. Un ejemplo es la formación política periférica en territorio lingüístico Hurrita.
CAPITULO  10
LA CRISIS DE LA SEGUNDA URBANIZACIÓN.
Al comienzo de reinado de UR por IBBI-SIN, UR se mantiene unido en toda su extensión, pero pronto aparecen crisis políticas y económicas. Hacia el séptimo año es reino de este se limita a la capital y algo más. Al mismo tiempo se producen crisis de producción agrícola y desabastecimiento de las ciudades. Los precios de los productos se disparan debido a sus escases.
Los textos administrativos hablan de calamidades naturales, con las insuficientes crecidas del Éufrates y el Tigris, que dificultan la irrigación y producen escases de productos alimenticios.  También se habla de incursión  de los pueblos barbaros, por un lado los Martu y por otro los pueblos Gutium bajados de los Zagros, que desbastan las ciudades del centro. Por último, la incursión ELEMITA, siembra la destrucción en la provincia más expuesta, Lagash.
Ibbi-sin no es capaz de afrontar personalmente el peligro y la disgregación y delega a Isbbi-erra, el cual se declara independiente. La ocupación de los elemitas en el este y la autonomía en el norte bajo el nuevo reino de Isin reducen el imperio a una identidad política de radio ciudadana.
Ibbi-sin sigue reinando por 25 años hasta que llega el golpe de gracia. Un ataque elemita a la capital lo obliga a encerrarse y el asedio termina con la ciudad, que cae por hambre. En la tradición posterior los presagios de Ibbi-sin significan destrucción. La interpretación teológica atribuye el desastre a una decisión de la asamblea de los dioses, que una vez tomada no se puede cambiar, después de lo cual puede comenzar una fase positiva.

LOS MARTU: LOS NOMADES Y SU PAPEL
Los nómades semitas occidentales, llamados martus en Sumerio y amorritas en Akkadio juegan el papel esencial y la decadencia en el imperio de Ur. Desde hacía milenios se había establecido una relación entre las ciudades y las tribus de los pastores, cuyas formas se fueron adaptando a las nuevas realidades organizativas y económicas. En la llanuras mesopotámicas, habían marginado a los nómades convirtiéndolos en elementos exteriores. La notable expansión de la segunda urbanización a finales del tercer milenio por zonas ecológicamente difíciles, se detuvo y sufrió un claro retroceso debido al factor climático, (disminución de las precipitaciones).
El crecimiento organizativo del componente ciudadano genera un crecimiento paralelo del componente pastoral. Ya en la fase de la primera urbanización, la formación de estados ciudadanos había ampliado su dimensión política, provocando la formación de tribus también numerosas. La formación de estados territoriales extensos provoca la de confederaciones tribales. Para los habitantes de las ciudades, los nómades responden al estereotipo de salvajes, pero las naciones pastorales no solo tienen su propia cultura, sino también una importante dimensión política y organizativa. El componente pastoral en el área siropalestina, y más tarde en la alta mesopotámica, se identifica claramente en el plano lingüístico como una población semítica occidental. Algunas características de la organización tribal son las relaciones de parentesco y de religiosidad.
La oleada amorrita en sus sucesivas etapas y con tendencia a una disipación progresiva, ocupa primero toda palestina, luego el norte de Siria y la alta Mesopotamia, y acaba extendiéndose y perdiendo fuerza en la baja Mesopotamia. La llegada de los amorritas supone una quiebra política y cultural que permite la ascensión del elemento acadio, su implementación definitiva como lengua escrita, relegando al sumerio a un papel de lengua culta y de tradición religiosa y literaria. En Palestina hubo un periodo intermedio caracterizado por una fuerte presencia de tribus de pastores, ya que se encontraban cerca de la frontera sur occidental de la urbanización. La extensión de este paradigma palestino a Siria y a la alta Mesopotamia. Se trata de un fenómeno de retroceso de la ocupación agrícola hacia zonas que reúnen mejores condiciones de agua y suelo, un típico fenómeno de larga duración, pero que tiene su brusco comienzo al final del bronce antiguo. La presión tribal del sur llena los espacios vacíos, provocando esa amorreizacion de Siria.
Anatolia e Irán la cuestión Indoeuropea
El arco de tierras altas que bordea por el norte la llanura mesopotámica, desde Anatolia hasta la meseta Iraní, también fue escenario de profundas transformaciones durante los siglos del tercer milenio. En la meseta Iraní reaparece el cuadro de la crisis de la urbanización. En algunas regiones, sobre todo en las centrales, con peores condiciones ecológicas, la fase de urbanización culmina hacia 2200, luego sufre una rápida crisis a la que sigue un largo periodo de abandono. Esto abre un enorme vacío relativo, demográfico y político, que facilita la infiltración de nuevas tribus del norte. El final del Bronce antiguo en las áreas montañosas enlaza con el problema de la difusión de los pueblos indoeuropeos (al igual que la fase intermedia siropalestina con la difusión de los pueblos semitas).
Hay una conexión entre la crisis del Bronce antiguo en Anatolia y la difusión de los pueblos indoeuropeos. Se tiende a ver esta conexión como una llegada de pueblos indoeuropeos a zonas antes habitadas por pueblos no indoeuropeos. Esto se dio gracias a los vacíos demográficos y políticos, dejados por los egeoanatolicos e iraníes, siendo estos ocupados por pueblos contiguos, que por modo de vida y tipología económica estarían preparados para explotar los recursos de ciertas áreas.
Al parecer el colapso de debe sobre todo a dinámicas internas: exceso de explotación del territorio, exceso de concentración urbana y la palatina de los recursos, e inmovilización de los mismos con fines de prestigio, en un esfuerzo que a la larga lleva al citado colapso. La crisis afecta sobre todo a las zonas cuya urbanización no puede contar fácilmente con excedentes de alimentos. También puede que la crisis productiva se haya visto acelerada y agudizada por cambios climáticos a medios plazos, aumento de la aridez.
La excesiva concentración de riquezas en los palacios reales, tanto en término de atesoramiento de materias primas preciadas como de competencias tecnológicas y administrativas, hace que los sistemas estén muy expuestos a caídas en picada, como consecuencia de la destrucción de su centro de decisión. En el transcurso de la crisis las zonas periféricas, una tras otra, y de distintas maneras pasan por un proceso de despoblación y de desurbanización. Los viejos centros urbanos son reemplazados por aldeas y grupos de pastores. En algunas zonas están reconversión dura poco tiempo y la recuperación es rápida. En este marco de espacios abiertos y vacíos políticos es más fácil la infiltración de grupos pastores: por un lado los semitas y por otro los indoeuropeos.





Comentarios

  1. Buen resumen pero no se respeta la ortografía del apellido del autor. revisar

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